Ichocán, fue conocida con el nombre de “Ichoca” cuando Puculla era señor del pueblo, en aquel entonces formaba parte del reino o señorío de Cuismanco que corresponde a la última época de desarrollo cultural autónomo de la tradición Cajamarca y fue de todas las naciones prehispánicas de la sierra norte del Perú la que alcanza mayor desarrollo social, cultural y político. Según la información de los documentos coloniales y las supervivencias etnográficas puede afirmarse que el reino de Cuismanco se extendió por los valles interandinos de los ríos Cajamarquino, Condebamba y Crisnejas y en la vertiente occidental por las partes altas y medias de los ríos Cuismanco, Ichocán y Huamachuco participando de muchos rasgos culturales como lengua, religión y vestimenta. Antes de la expansión quechua y su plantación como legua general fue el “Culle” la lengua con la que se comunicaban estos pueblos pero cuando el gobierno de los incas había terminado, a lo largo de Cajamarca, Ichocán y Huamachuco los pobladores volvieron a utilizar su lengua antigua. Al ser capturado Atahualpa en Cajamarca por los españoles, el 16 de noviembre de 1532, Ichocán se convierte en pieza indispensable de la historia del Perú, pues, por acá pasaron las tropas de Pizarro y los indios que regresaban de Huamachuco con el oro para pagar el rescate, antes de que el inca fuera ejecutado el 26 de julio de 1533.
